El Diezmo

El Diezmo

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estudio bíblico, de donde viene el diezmo y es obligatorio?

¿Conoce usted el origen de el diezmo? ¿Se diezma en el reino de Dios? Muchas personas dicen que el diezmo no se encuentra en el Nuevo Testamento y que por eso ya no es necesario diezmar. En este video vemos el origen del diezmo y podremos entender si nos aplica a nosotros hoy en día.

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270 Comments

  1. YSRAEIL - 27 agosto, 2009, 7:11 pm

    No se porque insiten en que el Nuevo TEstamento no habla del diezmo, LEAN:
    Mateo 23:23
    !!Ay de vosotros, escribas y fariseos, hipócritas! porque diezmáis la menta y el eneldo y el comino, y dejáis lo más importante de la ley: la justicia, la misericordia y la fe. Esto era necesario hacer, sin dejar de hacer aquello.

    QUE ENTENDEN POR “ESTO ERA NECESARIO HACER, SIN DEJAR DE HACER AQUELLO (EL DIEZMO)
    YISRAEIL.

  2. Migdalia.G - 29 agosto, 2009, 12:24 pm

    dios te bendiga quiero saber una duda los diezmos se le tienen que dar todo al pastor, si es asi envieme las citas biblicas que lo respalden gracias

  3. Felix Guttmann - 9 septiembre, 2009, 7:38 pm

    Acerca de la vigencia del diezmo.

    La controvertida posición de muchos creyentes en Jesucristo, en cuanto al diezmo, radica en que unos afirman que esa practica u obediencia perteneció al llamado “Antiguo testamento”, y otros se sustentan en que en el llamado “Nuevo testamento“ está indicado el diezmar, según Jesús se lo resaltó a los escribas y fariseos: “¡Ay de vosotros, escribas y fariseos, hipócritas! porque diezmáis la menta y el eneldo y el comino, y dejáis lo más importante de la ley: la justicia, la misericordia y la fe. Esto era necesario hacer, sin dejar de hacer aquello” (Mat. 23:23).

    “Esto era necesario hacer (la justicia, la misericordia y la fe), sin dejar de hacer aquello” (diezmar).

    Primero que todo, en los días de Yeshua (Jesús) aun existía el templo, por tanto no había razón para que los israelitas dejaran de diezmar, conforme a la ley dada a Moisés.

    Si hablamos del “Nuevo testamento“, tenemos que tener muy presente que ese “nuevo pacto“ o “nuevo testamento“ realmente inició en la primera noche de esa pascua en la cual Yeshua resaltó, precisamente, que en esa noche de esa festividad él empezaba un “nuevo pacto” o “nuevo testamento”, sustentado en su sangre. “Y les dijo: Esto es mi sangre del nuevo pacto, que por muchos es derramada. De cierto os digo que no beberé más del fruto de la vid, hasta aquel día en que lo beba nuevo en el reino de Dios.” (Mr. 14:24-25).

    “El Señor Jesús, la noche que fue entregado, tomó pan; y habiendo dado gracias, lo partió, y dijo: Tomad, comed; esto es mi cuerpo que por vosotros es partido; haced esto en memoria de mí. Asimismo tomó también la copa, después de haber cenado, diciendo: Esta copa es el nuevo pacto en mi sangre; haced esto todas las veces que la bebiereis, en memoria de mí.” (1 Co. 11:23-25).

    “Queda, pues, abrogado el mandamiento anterior a causa de su debilidad e ineficacia (pues nada perfeccionó la ley), y de la introducción de una mejor esperanza, por la cual nos acercamos a Dios. (…). Por tanto, Jesús es hecho fiador de un mejor pacto” (Heb. 7:18-22).

    Nada perfeccionó la ley dada a Moisés, que incluía el diezmar a los sacerdotes, desde luego todos de la tribu de Leví.

    “Pero ahora tanto mejor ministerio es el suyo, cuanto es mediador de un mejor pacto, establecido sobre mejores promesas. Porque si aquel primero hubiera sido sin defecto, ciertamente no se hubiera procurado lugar para el segundo” (Heb. 8:6-7).

    “Porque si aquel primero, refiriéndose al llamado Antiguo testamento, hubiera sido sin defecto, ciertamente no se hubiera procurado lugar para el segundo”, el que celebró Yeshua esa noche de esa pascua en particular.

    “Al decir: Nuevo pacto, ha dado por viejo al primero; y lo que se da por viejo y se envejece, está próximo a desaparecer” (Heb. 8:13).

    “Así que, por eso es (Yeshua) mediador de un nuevo pacto, para que interviniendo muerte para la remisión de las transgresiones que había bajo el primer pacto, los llamados reciban la promesa de la herencia eterna. Porque donde hay testamento, es necesario que intervenga muerte del testador. Porque el testamento con la muerte se confirma; pues no es válido entre tanto que el testador vive. De donde ni aun el primer pacto fue instituido sin sangre“ (Heb. 9:15-18).

    Precisamente, “porque el testamento con la muerte se confirma; pues no es válido entre tanto que el testador vive”, por ello en tres fases habría de concretarse ese “nuevo pacto” o “nuevo testamento” para que tuviera plena vigencia. La primera fase de ese “nuevo pacto” o “nuevo testamento” inició esa noche, la primera de esa “pascua”. La segunda fase se consolidó con la muerte del testador, para el caso Jesús, y la tercera fase se consolidó al resucitar El Ungido de Dios para Israel.

    La segunda fase se concretó con la muerte del testador, Jesús, en el enmarco de esos tres días con sus tres noches. El Ungido de Dios para Israel resucitó, cuando aun estaba oscuro, el primer día del calendario de Israel, mismo que coincide con el día domingo del calendario gregoriano.

    El comúnmente llamado “nuevo testamento” no inicia con Mateo, eso es claro. Algunos eruditos fijan la fecha de ese “evangelio” entre el año 60 d.C. y el 70 d.C. cuando habría sido escrito por Levi (Mateo). Si es por orden cronológico, ese libro, llamado “el nuevo testamento”, empezaría con la carta de “Santiago”, quien lo escribió probablemente entre los años 45 d.C. y el año 62.d.C.

    En ninguna parte del “nuevo pacto“, está ordenado el diezmar.

    Sin embargo … nos es conveniente atender el contexto bíblico para cerrar este tema.

    Es el libro del Barashit (Génesis) el que nos relata acerca del diezmo. Se nos comenta que Abraham regresa de un enfrentamiento armado y que rescató a su sobrino Lot, a las mujeres y los bienes de este. Asimismo que regresó con los bienes del rey Quedorlaomer “y de los reyes que con él estaban”.

    La ley monarcal del diezmo pertenece a las imposiciones económicas de los reinados del mundo antiguo. Abraham y su familia, antes de habitar en Aram, practicaban el diezmar como impuesto en su nación acadia, y ese día Abraham se disponía a dar la décima parte del botín al rey de Sdom (Sodoma), quien para ese propósito salió a recibirlo al valle de Save o Valle del rey.

    Sorpresivamente aparece en la escena donde se hallaba Abraham y su sobrino Lot y a las mujeres rescatadas, un personaje desconocido en la zona, quien se le identifica a Abraham como un monarca de un reino, Salem (Paz). Este reino le era desconocido a Abraham y de hecho no está reseñado en la geografía del mundo de la época. Este rey se le identifica a Abraham por su nombre Melej Tzedek (Rey Justo). La Biblia resalta que aparte de ser rey también es un sacerdote, sacerdote del Dios Altísimo.

    De la suma de las revelaciones aportadas por el contexto bíblico, se desprende que este enigmático personaje, Melej Tzedek, carece de origen y su vinculación al sacerdocio no es terrestre. Nada se sabe de su padre ni de su madre ni de sus antepasados; ni tampoco del principio y fin de su vida. “Y así, a semejanza del Hijo de Dios, permanece sacerdote para siempre”.

    Quien haya escrito a los israelitas resaltó: “Considerad, pues, cuán grande era éste, a quien aún Abraham el patriarca dio diezmos del botín. Aquel cuya genealogía no es contada de entre ellos, tomó de Abraham los diezmos y bendijo al que tenía las promesas. Y, sin discusión alguna, el menor es bendecido por el mayor” (Heb. 7).

    En la nación de Israel y en la Judía, ciertamente recibían los diezmos hombres mortales; pero Abraham diezmó a “uno de quien se da testimonio de que vive” eternamente. Importante tener en cuenta, que en Abraham pagó el diezmo también Leví, que recibía los diezmos, “porque aún estaba en las entrañas de su padre Jacob cuando Melej Tzedek (Melquisedec) le salió al encuentro”.

    Es obvio que “la perfección” del plan de Dios no tenía que darse mediante el sacerdocio levítico, a pesar de que el pueblo recibió la Torah bajo la autoridad de este sacerdocio, por ello se levantó otro sacerdote, Yeshua Ha Mashiaj (Jesucristo), ciertamente sacerdote pero no del Orden Levítico. Sacerdote aun cuando procedía de la tribu de Yehudá (Judá), por tanto judío, y no levita. Yeshua Ha Mashiaj es sacerdote según la Orden a la cual pertenece Melej Tzedek.

    Yeshua Ha Mashiaj no es entonces sacerdote según la Orden de Aarón (levita).

    En Yeshua Ha Mashiaj cambió el sacerdocio establecido por Dios sobre su nación, por ello también cambió la ley (He. 7.12). A semejanza de Melej Tzedek se levantó Yeshua Ha Mashiaj (He. 7. 15).

    Yeshua Ha Mashiaj no fue entonces constituido conforme a la Torah, o “conforme a la ley del mandamiento acerca de la descendencia”, “sino según el poder de una vida indestructible”.

    Yeshúa Ha Mashiaj es entonces Rey de reyes y Sumo sacerdote de la Orden a la cual pertenece Melej Tzedek.

    Si “en Abraham pagó el diezmo Leví”, también así lo hizo Yacob, padre de la nación de Israel. “Allí hizo voto Yacob, diciendo: «Si va Dios conmigo y me guarda en este viaje en que estoy, si me da pan para comer y vestido para vestir y si vuelvo en paz a casa de mi padre, Jehová será mi Dios. Y esta piedra que he puesto por señal será casa de Dios; y de todo lo que me des, el diezmo apartaré para ti» (Ge. 28).

    ¿A quién le diezmó Yacob? Sin duda alguna que a Melej Tzedek (Melquisedec).

    Observamos, entonces, que ambos patriarcas Abraham y Yacob diezmaron a Dios, por mediación del rey y sacerdote Melej Tzedek, sacerdote del Altísimo.

    Abraham, futuro padre de todas las naciones de la Tierra, padre de los gentiles, diezmó delante de los símbolos que el monarca y sacerdote Melej tzedek le presentó, el pan y el vino. Yacob reconociendo a Dios como su padre prometió “apartar” el diezmo, para en su momento entregarlo a Melej tzedek.

    Melej Tzedek (Melquisedec) está subordinado a Yeshua (Jesús), quien es el Sumo Sacerdote de la orden a la cual pertenece Melej Tzedek (Melquisedec). Los seguidores de Yeshua estamos igualmente subordinados al mismo al rey, Señor y sumo sacerdote, por tanto nuestra vida, “está escondida con Ha Mashiaj (Cristo) en Dios” (Co. 3.1), y Dios, por esa circunstancia “juntamente con él nos resucitó, y asimismo nos hizo sentar en los lugares celestiales con Cristo Jesús, para mostrar en los siglos venideros las abundantes riquezas de su gracia en su bondad para con nosotros en Cristo Jesús (Ef. 2.6-7).

    Entonces es un hecho irrefutable que la congregación de Yeshua está conformada por judíos y por gentes de todas las naciones, todos seguidores de Ha Mashiaj o del Cristo, como se prefiera. Sabemos igualmente que esa congregación será desposada por el Hijo del hombre allá arriba fuera de la Tierra, en la “nueva Jerusalén”. Entendemos, entonces, que nuestra cabeza es Yeshua y que Yeshua es el Sumo sacerdote de la Orden a la cual pertenece quien recibió los diezmos de esos patriarcas, Abraham y Jacob.

    La revelación bíblica nos enseña que como personas resucitadas espiritualmente (Col. 3.1-3), somos cada uno el templo de Dios (1Co.3.16), asimismo del “ruaj ha kodesh” –mejor conocido como el Espíritu santo (1Co.6.19), “por eso, ya no somos extranjeros ni forasteros, sino conciudadanos de los santos y miembros de la familia de Dios, edificados sobre el fundamento de los misioneros (en griego “apóstoles”) y profetas, siendo la principal piedra del ángulo Yeshua Ha Mashiaj (Jesucristo) mismo. En él todo el edificio, bien coordinado, va creciendo para ser un templo santo en el Señor; en quien nosotros también somos juntamente edificados para morada de Dios en el Espíritu” (Ef. 2).

    Jesús aclaró: “Entre tanto que estoy en el mundo, luz soy del mundo” (Jn. 9:5), pero a sus seguidores nos delegó que en su ausencia fueramos la luz en este mundo (Mt. 5.14), e igualmente nos delegó su gloria (Jn. 17).

    Con base en esos criterios, nos corresponde entonces, como representantes de Jesús en la tierra, hacer discípulos en las naciones, enseñarles lo que Jesús nos enseñó, y para ello nos son necesarios los recursos y estos no los recibiremos del Enemigo del Altísimo.

    Somos ‘nuevas criaturas’ bajo el sacerdocio de Jesucristo y como tales estamos siendo engendradas por el “ruaj ha kodesh”. Se nos ha “acercado” a la ciudadanía israelita, al tenor de lo resaltado por el misionero Shaul en la carta a los creyentes de Efeso (Ef. 2. 11-22). Asimismo somos ciudadanos del reino de los cielos (Fil.3.20). Con ese fundamento Dios nos sentó en los lugares celestiales junto con Yeshua, sumo sacerdote de la orden a la cual pertenece Melej tzedek (Melquisedec).

    Si Abraham diezmó a Melquisedec, representante este en ausencia física del Sumo sacerdote, Jesús, con mas razón los seguidores de Yeshua a Yeshua debemos diezmarle, conforme al organigrama que Dios organizó para la congregación de su Hijo, Yeshua. “Y a unos puso Dios en la iglesia, primeramente misioneros, luego profetas, lo tercero maestros, luego los que hacen milagros, después los que sanan, los que ayudan, los que administran, los que tienen don de lenguas”. (1 Co. 12:28).

    Melej tzedek recibió los diezmos de manos de Abraham, y Yeshua los recibe de sus seguidores, por manos de los que él constituya, porque “él mismo constituyó a unos, misioneros; a otros, profetas; a otros, evangelistas; a otros, pastores y maestros, a fin de perfeccionar a los santos para la obra del ministerio, para la edificación del cuerpo de Cristo, hasta que todos lleguemos a la unidad de la fe y del conocimiento del Hijo de Dios, a un varón perfecto, a la medida de la estatura de la plenitud de Cristo“ (Ef. 4:11-13).

    Debemos apartar la décima parte de todo cuanto nos responsabilice nuestro Señor, sencillamente, porque Yeshua es el sumo sacerdote de la Orden a la cual pertenece Melej Tzedek. Los discípulos de Yeshua diezmamos directamente a Yeshua mediante sus constituidos sobre la Tierra, las personas ungidas por el mismo Yeshua según la aclaración hecha por Shaul en sus cartas a los creyentes de Corinto (1 Co.12.28) y a los de Efeso (Ef. 4.11).

    La kehila de Yeshua o congregación de Jesús, está conformada por todos sus seguidores, judíos y de todas las naciones, todos reunidos en una sola FE para hacer la obra desde las tantas congregaciones que en el nombre de Yeshua y bajo la guianza del ruaj ha kodesh se reúnen para reconocer al Padre Celestial, como el único Dos verdadero (Jn.17.3; 1Co.8.6; Ef.4.6; 1Ti. 2.5).

    Esas obras tienen que ser sustentadas por sus miembros, todos templos tanto del Dios Altísimo, el Padre, como del Espíritu santo.

    El uso, bueno o malo, que hagan los líderes con lo recaudado, precisamente para hacer la obra enmarcada en dar a conocer la “buena noticia” (en griego “evangelio”), dependerá de la congregación, porque cada congregado es responsable del destino de los diezmos, por cuanto su vinculación a la congregación debe ser activa y participativa.

    Para el caso, en el día del Señor cada quien responderá por el manejo administrativo de todo cuanto se les entregó.

    Shalom,
    FGuttmann.

  4. Carlos Mariño - 10 septiembre, 2009, 6:42 pm

    Para poder expresar mi pensamiento sobre el diezmo, recurro a lo escrito por uno de los últimos sabios,(un profeta de este siglo), pues los “nuevos cristianitos” se guían por la doble moral y por eso les regalo un escrito verídico de mi amigo Aquiles:

    Más allá de lo heroíco que para algunos pueda parecer Martín Lutero, en realidad y lo más seguro, es que sus denuncias contra las indulgencias, no fueron nunca de buena intención. Al igual que el buitre que anhela ser aguila y no pasa de simple carroñero, el buen Lutero tenía su ego, quería su lugar en la historia y al carecer del pensamiento práctico o la filosofía estructurada de San Agustín de Hipona, o de Santo Tomás de Aquino (que lo más seguro, fue una admiración y respeto a su obra)… Compensó cualquier falencia a este respecto con una salida fácil, pues su supuesta denuncia carece de un proceso constructivo serio (nótese que usó el pasquín como ente divulgador) y si de alguna manera era justa, no era el momento histórico, ni el lugar, ni siquiera él era la persona indicada, pero el olfato del buitre y su habilidad para caer sobre lo pútrido, pueden más que la lucha sobre la presa, junto con el esfuerzo que en este caso sería la amalgama entre fe y razón, la búsqueda de un cambio enriquecedor en lugar de la confusión que hoy en día aún reina… Pues los herederos de este facilismo luterano, dicen adorar a un “Cristo Vivo”, sin darse cuenta que su doble moral hace mucho lo convirtió en carroña, peor que la que existía en la época de las consabidas indulgencias.

    (NOTA: Dale Señor el descanso eterno, a los pastores protestantes que con su neurolingüistica enriquecen sus bolsillos y crucifican a tu tonto hijo).

  5. felix guttmann - 11 septiembre, 2009, 12:23 am

    Carlos Mariño:
    September 10th, 2009

    Tu pensamiento sobre el diezmo es respetable. Mi pregunta es ¿como financias la divulgacion del mensaje de la salvacion en estos tiempos?

    ¿Sabes cuantas organizaciones si estan haciendo las cosas como deben ser y no lo hacen con el apoyo financiero de los gobiernos?

    ¿Sabes cuantas personas preguntan que si Dios existe por que entonces hay tanta hambre en el mundo y tantos niños y ancianos y mujeres desprotegidas?

    ¿Que les respondemos, que la culpa tiene Martin Lutero o los “nuevos cristianitos”?

    Si bien es cierto en rio revuelto hay pesca para todos los que se quieran aprovechar, y es irrefutable que muchos lideres de congregaciones “cristianas” estan abusando con los diezmos, pero lo hacen porque las gentes que asisten a esas “iglesias” se lo permiten, se lo facilitan e incluso diezman y ofrendan a proposito “para que sus pastores vivan bien”, como muchos asi muchos lo argumentan.

    Preguntale a tu amigo Aquiles ¿como el lleva el mensaje de la salvacion o la ayuda humanitaria a quienes lo necesitan?

    ¿Que tiene que ver Martín Lutero con nuestros dias?

    San Agustín de Hipona, o Santo Tomás de Aquino no son los que viven en este nuestro siglo, y ellos son historia.

    ¿Que dira la historia de ti, frente a lo que crees, si es que crees en Jesucristo?

    ¿Que haces tu por los demas, por aquellos que nada esperan de ti, pero tu si debes esperar de ti mismo hacer algo por ellos?

    Los hay que no rajan ni prestan el hacha.

    No diezmes, no ofrendes, pero participa en algo que tenga que ver con la obra que Jesus espera que hagas en bien de los demas.

    Si te decidieras a hacerlo, entonces comprenderas cuan necesario es el dinero para llevar a cabo cualquier obra.

    Pideselo al gobierno …

    Sant. 4:17: “y al que sabe hacer lo bueno, y no lo hace, le es pecado.”

    Cuando venga Jesus, ¿que le diras con respecto a lo que Jesus advirtio, y que Mateo lo escribio: Mateo 25.31-45?

    No mires lo que esos lideres astutos hacen con los diezmos, mira lo que aquellos otros lideres si hacen con el dinero que recaudan, me refiero a los que no son “asalariados”?

    “Mas el asalariado, y que no es el pastor, de quien no son propias las ovejas, ve venir al lobo y deja las ovejas y huye, y el lobo arrebata las ovejas y las dispersa. Así que el asalariado huye, porque es asalariado, y no le importan las ovejas.” (Jn. 10:12-13)

    Tu, hermano, haz tu obra … que tu salvacion depende de ti.

    FGuttmann

  6. Felix Guttmann - 11 septiembre, 2009, 11:24 am

    gsanchez:

    Tu crees que estoy usando un texto fuera de contexto; eso crees, pero las evidencias están en la Biblia. No se trata de mi opinión personal ni de mi propia interpretación. Ello no es relevante porque la Biblia revela lo mismo para todos: se habla de una sola FE.

    Eres tú quien dices que en ese “nuevo pacto” no hay lugar para el diezmo. En el llamado “nuevo testamento” o “nuevo pacto” tampoco está escrito que el diezmar haya sido abolido. De todas maneras Jesús es el sumo sacerdote de la misma orden a la cual Melquisedec pertenece.

    De tú parte resta que decidas cómo entonces formas parte de alguna obra y cómo la apoyas financieramente.

    Eres tú quien dices que Abraham diezmó, pero que fue solo una vez. Te pregunto, ¿qué sentido tiene que una sola vez apareciera en esa escena Melquisedec? ¿Sería solamente para evitar que Abram le diezmara al rey de Sodoma, en esa ocasión?

    De todas maneras, así haya sido del BOTIN, de ello recibió Melquisedec el diezmo.

    Tu dices que la Biblia no enseña que Jacob diezmara, pero –primeramente- es un hecho que este varón sabia del diezmo, porque de no ser así ¿por que pactó unilateralmente ese diezmo con Dios, y –segundo- de haberlo cumplido, ¿a quién se lo entregó?

    Jacob hizo un voto en particular: “y de todo lo que me dieres, el diezmo apartaré para ti.”

    Dios, ¿le dio algo a Jacob o este varón jamás recibió algo de Dios?

    Te lo dejo para que lo investigues!!!

    Si confiesas que estás de acuerdo conmigo en cuanto a que se necesitan finanzas para llevar a cabo la obra, entonces, establece tú el modelo a seguir y listo.

    ¿Cuál “modelo” se nos dio en el “nuevo pacto”? ¿Sigues tú ese “modelo”?

    Entiendo que estás, como yo y como muchas personas, muy molesto por el uso inadecuado que hacen muchos pastores con lo diezmos y con las ofrendas, amparados del que llamas el “viejo pacto”, pero ten en cuenta que en los días de Abraham, de Yitzaac y de Yacob aun no se había establecido el diezmo en Israel, porque en sus días todavía no existía esa nación, mucho menos la tribu de Levi y recuerda que “en Abraham (en la obediencia del patriarca en cuanto a diezmar) pagó el diezmo también Leví”, que recibió esa tribu, los diezmos; “porque aún (Abraham) estaba en los lomos de su padre (dependía de la autoridad de Harán, su padre) cuando Melquisedec le salió al encuentro.” (Heb. 7:9-10).,

    También ten presente que el diezmar se remonta a los días de la antigüedad, como impuesto básico que las gentes pagaban a sus reyes. Por ello Abraham iba a diezmar al rey de Sodoma y de Gomorra, porque le era usual diezmar, es decir, pagar ese impuesto.

    ¿Qué otras practicas de las que hacían Abraham y Jacob no las hacen esos pastores de nuestros días?

    Si te decidieras a llevar adelante una congregación o una obra humanitaria, ¿de dónde sacarías el dinero para sufragar los gastos que acarrean desarrollar cualquier empresa con sus proyectos, como pagar el alquiler del local, los servicios, transporte, y quizás tu sustento personal, entre otros gastos?

    ¿Sabes qué ordenó Jesús para quienes desarrollan una de sus obras?

    “Así también ordenó el Señor a los que anuncian el evangelio, que vivan del evangelio” (1 Cor. 9:14).

    A los primeros cinco libros de la Biblia, La Torah, no se le llama la LEY.¿A que LEY te refieres exactamente?

    José, israelita, en cuanto a impuestos en Egipto puso una ley. “Entonces José lo puso por ley hasta hoy sobre la tierra de Egipto, señalando para Faraón el quinto, excepto sólo la tierra de los sacerdotes, que no fue de Faraón.” (Gen. 47:26).

    Solo a partir del libro llamado “Exodo” -versiculo 12- inician varias leyes de parte de Yehovah para los israelitas, entre estas está reseñada la que nos dice que “hicieron los hijos de Israel conforme al mandamiento de Moisés, pidiendo de los egipcios alhajas de plata, y de oro, y vestidos. Y Jehová dio gracia al pueblo delante de los egipcios, y les dieron cuanto pedían; así despojaron a los egipcios” (Ex.12:35-36).

    Dices que lo de Jacob fue voluntario, pero ¿de dónde sabia ese varón que podía hacer ese voto? ¿Con qué propósito hizo ese voto Jacob a Dios? ¿Para qué le serviría a Dios que Jacob le diezmara? Y lo más importante, ¿quién le recibiría a Jacob su diezmo, diezmo que dejaría de ser un voto voluntario si Dios le cumplía?

    Si lo de Abraham fue del botín y fue solo una vez, ¿por qué salio el rey de Sodoma a su encuentro, a darle besitos?

    Lo de los levitas era cada año, fuera alimento, fruto de la tierra, y todo se llevaba al alfolí, ¿para qué? Para que no faltara el alimento en la casa de Dios.

    Si ello no lo mencionan los líderes que enseñan el diezmo hoy, entonces te corresponde hacerlo tú. No te limites a criticar a los que hacen lo malo, haz tú lo contrario.

    Denuncia lo que consideres, es tu deber, y es tu derecho, sin dejar de hacer lo que te corresponde si eres seguidor de Jesús. Lleva la buena noticia acerca del advenimiento del reino de los cielos en la persona de Jesús, independientemente del uso indebido que hagan esos lideres a quienes denuncias.

    Anteriormente comentabas que estabas de acuerdo conmigo en cuanto a que se necesitan finanzas para llevar a cabo la obra, y ahora me criticas que “de buena gana” digo yo “que se necesita ese dinero”, pero que ello “solo es mi opinión”. ¿Te podrías poner de acuerdo contigo mismo al respecto?

    Dices que el fundamento que nos dejaron los apóstoles fue 1Co 16:2 y al parecer trascribes lo que dice tu Biblia: “Es decir, que cada domingo, cada uno de ustedes debe apartar y guardar algo de dinero, según lo que haya ganado. De este modo no tendrán que recogerlo cuando yo vaya a verlos.”

    Primeramente, en la Biblia no se habla del “domingo”. No existía ese calendario entonces. En mi Biblia se hace referencia al “primer día de la semana” del calendario de Israel. Desde luego que ese día coincide con el “domingo” del calendario gregoriano, y segundo, 1 Cor. 16:1-3 dice exactamente -en mi Biblia-:

    “En cuanto a la ofrenda para los santos, haced vosotros también de la manera que ordené en las iglesias de Galacia. Cada primer día de la semana cada uno de vosotros ponga aparte algo, según haya prosperado, guardándolo, para que cuando yo llegue no se recojan entonces ofrendas. Y cuando haya llegado, a quienes hubiereis designado por carta, a éstos enviaré para que lleven vuestro donativo a Jerusalén.”

    (1) Tu aporte está no solamente lleno de tijerazos, lo cual es adulterio, sino de levadura, porque aportas cosas que no están escritas, eso también es adulterio, es decir, que adulteras lo escrito.

    (2) Pablo sabia de la pésima situación en la que se encontraban muchos hermanos (a los que llamaba “santos”) en Judea y por ello organizó esa recolecta, para enviárselas.
    Bien lo escribió, que “en cuanto a la ofrenda para los santos”.

    Pablo resaltó un objetivo específico, una meta, que era “una ofrenda para los santos”, es decir, para quienes vivían en Judea que estaban atravesando una situación extrema. Hablo de “ofrenda para esos santos”. ¿Es eso claro?

    (3) En Corinto, como en otras congregaciones, se reunían “cada primer día de la semana”, por ello Pablo organizó que ese día, mientras él llegaba, cada uno de los asistentes pusiera “aparte algo”, según cada quien hubiese prosperado, guardándolo, para que cuando él llegara no se perdiera el tiempo recogiendo entonces ofrendas para ese objetivo.

    (4) Pablo incluso dio ordenes para que “cuando haya llegado”, aquellos que fueron “designado por carta”, a éstos enviaría Pablo a llevar esos “donativos a Jerusalén.”

    No saques del contexto lo que consideres para invalidar lo que a tu juicio creas conveniente.

    Tú aportas tu versión de 2Co 9:7: “Cada uno debe dar según crea que deba hacerlo. No tenemos que dar con tristeza ni por obligación. ¡Dios ama al que da con alegría!”.

    Mi Biblia dice: 2 Cor. 9:7: “Cada uno dé como propuso en su corazón: no con tristeza, ni por necesidad, porque Dios ama al dador alegre.”

    Tomando el contexto, vayamos al inicio de ese capitulo, para encajar el espíritu de lo escrito: 2 Cor. 9:1-15 enfatiza que se trata de “la ministración para los santos (…).

    Pablo resaltó que consideraba de más al respecto de esa ministración para los santos escribirles: “es por demás que yo os escriba; pues conozco vuestra buena voluntad, de la cual yo me glorío entre los de Macedonia, que Acaya está preparada desde el año pasado (…).

    ¿Para qué estaba “preparada Acaya”?, al punto que el celo de los de Corinto había “estimulado a la mayoría” de los creyentes de macedonia.

    “Pero he enviado a los hermanos, para que nuestro gloriarnos de vosotros no sea vano en esta parte”. ¿A qué “parte” se refirió Pablo?

    “Para que como lo he dicho, estéis preparados”. ¿Preparados para qué?

    “No sea que si vinieren conmigo algunos macedonios, y os hallaren desprevenidos”. Desprevenidos, ¿con relación a qué?

    “nos avergoncemos nosotros, por no decir vosotros, de esta nuestra confianza”. Confianza con respecto de qué, exactamente?

    “Por tanto, tuve por necesario exhortar a los hermanos que fuesen primero a vosotros y preparasen primero vuestra generosidad antes prometida, para que esté lista como de generosidad, y no como de exigencia nuestra.”

    ¿A qué “generosidad antes prometida” se refería Pablo?

    “para que esté lista como de generosidad, y no como de exigencia nuestra”.

    “Pero esto digo: El que siembra escasamente, también segará escasamente; y el que siembra generosamente, generosamente también segará.”.

    Pablo habla de una “siembra”, más no de un “modelo” para sustentar a una congregación a cambio de un “diezmo” supuestamente abolido en el “nuevo testamento”.

    Con relación a esa “generosidad antes prometida”, Pablo fue explicito, que “cada uno diera como propuso en su corazón: no con tristeza, ni por necesidad, porque Dios ama al dador alegre.”.

    “Dios ama al dador alegre.” Esa aclaración de Pablo nada tiene que ver con la OBLIGACION financiera que tiene cada creyente con la congregación a la cual pertenece. Las congregaciones nacen y se sustentan en todo sentido y ordenamientos por sus congregados y esa responsabilidad no esta basada en los “dadores alegres”.

    Las OBLIGACIONES a terceros están sustentadas por los miembros responsables de las congregaciones que tienen objetivos definidos. Los miembros deben responder en nombre su congregación.

    “Y poderoso es Dios para hacer que abunde en vosotros toda gracia, a fin de que, teniendo siempre en todas las cosas todo lo suficiente, abundéis para toda buena obra (…) Dios es quien “da semilla al que siembra, y pan al que come”. Dios “proveerá y multiplicará” la “sementera, y aumentará los frutos de nuestra justicia”, para que estemos “enriquecidos en todo para toda liberalidad, la cual produce por medio de nosotros acción de gracias a Dios.”

    “Porque la ministración de este servicio”. ¿Cuál “servicio”?

    Esa “ministración” de ese “servicio” en particular, “no solamente suple lo que a los santos falta, sino que también abunda en muchas acciones de gracias a Dios”.

    “pues por la experiencia de esta ministración glorifican a Dios por la obediencia que profesáis al evangelio de Cristo, y por la liberalidad de vuestra contribución para ellos y para todos”.

    “y por la liberalidad de vuestra contribución para ellos y para todos”.

    Definamos las cosas “bíblicas’ en su óptica adecuada.

    FGuttmann

  7. oberto - 18 septiembre, 2009, 8:44 am

    @jose: Está bien claro, asunto cerrado, la practica religiosa de diezmos ya no se practica en el ambiente cristiano bíblico newtestamentario, porque los cristianos sabesmos que nuestros corazones no pertenece un 10% a Dios sino el 100%. Recuerde que somos comprados totalmente completo. Y es mas, no vivimos baja la ley que obra; sino bajo la gracia. Pero Cristo no cancelé la forma de dar a Dios. (solo ofrendas, no diezmos)

  8. Roberto - 18 septiembre, 2009, 8:44 am

    Está bien claro, asunto cerrado, la practica religiosa de diezmos ya no se practica en el ambiente cristiano bíblico newtestamentario, porque los cristianos sabesmos que nuestros corazones no pertenece un 10% a Dios sino el 100%. Recuerde que somos comprados totalmente completo. Y es mas, no vivimos baja la ley que obra; sino bajo la gracia. Pero Cristo no cancelé la forma de dar a Dios. (solo ofrendas, no diezmos)

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