Respuesta a: Judas Iscariote ¿ Traidor o Cumplidor?

#11617
Félix Guttmann
Moderador

Sin duda que no hay peor ciego que aquel que no quiere ver. En alguna ocasión, viviendo en España, conversamos, mi esposa y yo, con un ciego y entusiasmados le preguntamos si su máximo anhelo era tener la oportunidad de poder ver. Para nuestra sorpresa nos respondió que no, que no quería ver, que le era suficiente oir de todas las barbaridades que los hombres experimentan o hacen experimentar a otros y que se horrorizaría de ver a un humano cometiendo atrocidades a otro. Le era inconcebible a ese varón que un humano procediera contra otro ser a su imagen y semejanza y a ese victimario no lo quería visualizar. «¿Por qué?», le pregunté. «¡Porque le mataría, y no quiero hacer eso»!, me respondió.

Lo que sabemos a ciencia cierta de ello debemos hablar, no de lo que creemos, a menos que si lo que creemos está sustentado en el saber, en comprender, en visualizarlo.

El ‘viento (traducido como ‘espíritu’) de verdad’ está comisionado por el ‘viento santo’ para guiar al seguidor de Jesús a toda la verdad (Jn. 16.13). Ello toma su proceso, acceder a ‘toda esa verdad’, sin embargo es el compromiso de ese ‘viento’ y el seguidor de Jesús ha de experimentarlo.

La suma de informaciones que le aportará ese ‘viento de verdad’ al seguidor de Jesús le ocasionará un compromiso ineludible, dar a conocer esas informaciones en conformidad como le sea comisionado o según sus capacidades como receptor.

No es una invención para desprestigiar el hecho que mucha gente que asiste a diferentes denominaciones de corte religioso desconozcan la verdad y eso es el resultado del desconocimiento de esa verdad por parte de sus líderes, porque si esos personajes conocieran esa verdad, pues, la compartirían. Así de sencillo.

Las mayorías que vivieron pertenecieron a congregaciones sin haber conocido del plan del Altísimo, y otros muchos, como bien lo visualiza Mayte, pasan tantos años metidos en una iglesia y desconocen de ese plan, porque cada ‘iglesia’ predica su formato, su creencia, su ‘dogma de fe’, más no la verdad, porque la desconocen.

Ciegos que fueron guiados por ciegos donaron sus creencias a ciegos que guían a ciegos. Todos creen estar en la verdad y sin embargo no se ponen de acuerdo entre sí acerca de la verdad, porque el ‘viento de verdad’ no actuó guiándolos a toda la verdad, por causa de esos diferentes postulados que emanaron de interpretadores, cuando la verdad no es susceptible de ser interpretada, solo de ser visualizada.

Sin dilaciones, en estos tiempos, las gentes han de saber acerca de ese plan. Quienes lo den a conocer han de visualizarlo previamente y en ello sustentarse, eso es FE.

FGuttmann.