Respuesta a: PROVERBIO 31:10

#12256
Félix Guttmann
Moderador

Guillermo:

Los jueces sentencian sobre el caso específico que se les presenta y para el caso este proverbio hace referencia a la mujer «virtuosa», no al hombre. El significado que le consigamos a la palabra «virtuosa» habría que confrontarlo con la definición que desglosa el rey Lemuel (Pro 31:1) en los siguientes escritos.

Si en estos tiempos y según la latitud que se mire no es viable encontrar una mujer «virtuosa» conforme al planteamiento de ese monarca, pues, ello no indica que no se encuentren mujeres virtuosas afines a la sociedad en que viva quien quiera conocer una mujer que reúna las condiciones óptimas posibles.

Debemos ser objetivos al sopesar ciertos aportes «bíblicos», porque los tiempos no son los mismos que aquellos de esa antigüedad ni actualmente en los mismos tiempos las costumbres son semejantes entre naciones.

A las mujeres no les dan ni se les respetan los mismos derechos en todos los países.

Una mujer cubana en Miami disfruta de derechos y deberes que no tendría ella misma si viviera en Cuba.
Muchas mujeres cristianas que residen entre islámicos no podrían ser virtuosas según la perspectiva de ese rey.

Acorde a la perspectiva de ese rey una mujer virtuosa ha de ser trabajadora y trabajadora y negociante y debe tomar ella las decisiones:

1. «El corazón de su marido está en ella confiado,
Y no carecerá de ganancias».
2. «Le da ella bien y no mal todos los días de su vida».

¿Cómo le da ella bien y no mal a su marido todos los días de su vida?
(13) Buscando lana y lino, y con voluntad trabajando con sus manos.
(14) Ella debe ser «como nave de mercader», trayendo ella «su pan de lejos».
(15) Ella debe levantarse aun de noche y debe darle comida a su familia y ración a sus criadas» (ninguna criada podrá entonces ser virtuosa).
(16) Ella debe considerar la heredad, y ella debe comprarla, y además ella debe plantar viña del fruto de sus manos.
(¡Buena vida para el marido, que ella lo haga todo!)
(17) Ella debe ceñirse de fuerza sus lomos, y esforza sus brazos.

¿Seguimos analizando la mujer virtuosa a los ojos de ese monarca?

FGuttmann.