Respuesta a: La rebelión de Satán

#5167
Félix Guttmann
Moderador

Falu:
Maldad es hacerse daño a sí mismo.
Por los resultados de la rebelión se pueden deducir algunas interrogantes como las que haces.
Por las caracteristicas de los resultados de esa insurrección, que no cesan de dar sorpresas por parte de Satán y de quienes le siguen, es por ahora imposible, sobre todo para quienes están encargados de analizar su mente, determinar lo que quieren entender, como tú.
Se sabe que ese «Querub» entendió, como resultado de su participación en el gobierno de los monarcas, que si evitaba que fuera manifestado su hermano mayor entonces él podía usurpar su lugar. ¿Qué lo llevó a pensar así? Su condición semejante hasta cierto nivel a la de los monarcas que forman parte de la alta regencia del reino de los «cielos».
Ese «querub» también sumó a su comprensión que si se apropiaba de la morada donde había de ser manifestado su hermano mayor, entonces, no habría posibilidad de que «ImanuEl» fuera manifestado, a menos que los monarcas encargados de su manifestación eligieran otra morada, por causa de esa actuación, lo cual alteraría un orden a instancias impensables en un medio sano por excelencia.
La suma de muchas deducciones llevaron a ese «Querub» a pensar de manera «extraña» que le motivaron a reflexionar diferente a lo que se vivía en el hasta entonces único reino o mundo establecido en el inconmensurable universo.
Partiendo de la base en que ese «querub» fue «perfecto en todos sus caminos», ello indica que su actuar primario coincidió con la mente del Creador, pero que por sus posteriores deducciones y planteamientos que surgieron de él una serie de sutiles acontecimientos se fueron generando en un hábitat incuestionablemente sano en todos sus aspectos y ordenamientos.
La única persona que puede responderte de fondo es el mismo Satán, porque ni el Creador puede escudriñar en un corazón y en una mente cuyas características impiden que lo sano se acerque y si así sucediera lo sano (santo) quedaría contaminado, obviamente.
Por ello Jesús le aclaró a ese judío que le llamó «hombre bueno», que el «único bueno (no contaminado en lo más mínimo en esos altos estamentos) es el Padre».
El expediente que guarda lo acontecido en el universo de los vivientes, no solo por parte de ese «querub» sino por esos siete monarcas y esos príncipes que le acolitaron, aún no está cerrado como caso, por quienes de ese reino de los «cielos» le están haciendo el seguimiento.
El Padre sigue siendo bueno y todo cuanto creó también sigue siendo bueno.
No solo en ese «Querub» se halló maldad, sino en quienes después le secundaron.
FGuttmann