Respuesta a: La rebelión de Satán

#5205
Félix Guttmann
Moderador

Dennis:
El escepticismo es útil en ocasiones, porque evita que aceptemos cualquier enseñanza, por cierta que sea, sin sopesarla convenientemente, es decir, sin apasionamientos, sin sentimentalismos y sin religiosidad. Es un «arma» eficaz para escudriñar.
Es comprensible que cada quien sustenta su creencia o posiciones con base en la educación o influencia que recibe o que experimenta en sus años tiernos e inmediatamente siguientes, procedan de donde vengan, sin embargo muchos cambian, para bien o para mal, sus rumbos o derroteros o creencias por informaciones, influencias o por circunstancias que desvirtúan, desdicen o desatienden de las bases o principios recibidos.
Dependiendo de cuál verdad cada quien busca, en ocasiones aceptamos caminos que creemos que son los correctos. Hay católicos que han abandonado los postulados del Vaticano y asi han rechazado a los pastores llamados curas, como hay «evangélicos» que no han regresado a calentar sillas en esas «iglesias» que dependen de los pastores. Hay judíos que han entendido que el judaísmo no es la corriente acertada y se han abrigado a la sombra del llamado «mesianismo» y viceversa, como los hay judíos que iniciaron sus experiencias «espirituales» entre «evangélicos» y terminaron siendo «mesiánicos» o se hicieron «ortodoxos» dentro de alguna variante del llamado «judaísmo».
De una u otra manera, todos (respetando las excepciones) se han sustentado en la «Biblia», bien o mal leída o bien o mal escudriñada incluso en hebreo y en griego.
La «Biblia» no es de alguna manera algo «divino», porque ese término no afina con la realidad. El concepto «divino» no viene del arameo o del hebreo y menos de la posta griega, porque quienes los usaron no se sustentaron de esa lengua helénica. Pedro utilizó el vocablo «theias» (θείας) (2Pe 1:3-4. BGT) y la palabra griega «theión» (θεῖον) (Act 17:29 BGT), traducida como «divinidad». Sugiero ver: http://es.wikipedia.org/wiki/Divinidad
La «Biblia» es la compilación de historias y de informaciones. Muchos, sustentados en estas, han cometido todo tipo de arbitrariedades, entre estas asesinatos y bajezas impresionantes. En la actualidad, muchos se sustentan de estas para ilícitamente hacerse ricos, para dominar masas y para alimentar sus intereses particulares o denominacionales. Otros para abrigar o expresar su religiosidad.
Muchos de los que nacen «para enseñar», enseñan errores o ciencias, por diferentes motivos o razones, pero quien enseña de los asuntos relacionados con esa verdad que hace libre a quien la asimila, es porque su gestión procede de quien a unos constituye pioneros o misioneros (gr. «apostóles»); a otros, profetas; a otros, «evangelistas»; a otros, pastores y maestros» con el propósito de «perfeccionar a los santos para la obra del ministerio, para la edificación del cuerpo de Cristo, ——–hasta——– que todos lleguemos a la unidad de la fe y del conocimiento del Hijo de Dios, a un varón perfecto, a la medida de la estatura de la plenitud de Cristo; para que ya no seamos niños fluctuantes, llevados por doquiera de todo viento de doctrina, por estratagema de hombres que para engañar emplean con astucia las artimañas del error, sino que siguiendo la verdad en amor, crezcamos en todo en aquel que es la cabeza, esto es, Cristo, de quien todo el cuerpo, bien concertado y unido entre sí por todas las coyunturas que se ayudan mutuamente, según la actividad propia de cada miembro, recibe su crecimiento para ir edificándose en amor» (Ef. 4:11-16 R60).
Gracias por tus bendiciones y la mía es que seas un siervo o un obrero del Señor, porque la mies cada día aumenta…
FGuttmann.