Respuesta a: La rebelión de Satán

#5280
Félix Guttmann
Moderador

Larry:

Te sugiero que este tema de Satán lo manejes con sabiduría y sensatez, evitando las presentaciones públicas de corte demagógico politico evangélico, porque Satán no es ningún aparecido, sin experiencia, despistado o temeroso de Dios o de Jesús. A los cristianos les corresponde luchar contra su imperio (Ef. 6.12), llevando la luz (la verdad, si la conocen) en este mundo, pero al Altísimo le corresponde enfrentarse contra Satán, y ni siquiera Jesús se le enfrenta (Lc. 20.42-43; Heb. 1.13; 10.12-13).
Ojalá los creyentes entendieran el significado de «adorar», porque a la manera como lo hacen no deja de ser una sana pretensión que los hace sentir bien en esos momentos, pero si tu buscas el nombre «Jehová» en el llamado «nuevo testamento» no lo encontrarás, porque Jesús nos vino a relacionar con el «PADRE».
Satán no es ningún «fantasma» y nadie le está dando «vida». La gente no le hace «dios», aunque sea el «dios de este siglo» (2Co. 4.4).
El seguidor de Jesús no tiene razones para tenerle miedo al «PADRE». Satán no es solo un nombre, así que lo le subestimes. Las Escrituras no dicen que debemos REPRENDER a Satán y ello ni los mensajeros del Altísimo lo hacen, solo el Altísimo (Zac. 3.2; Jud. 1.9). Debías enseñarle a las personas cómo «santificarse todos los días» con ese propósito que resaltas.No todo adevrario de Dios está condenado, por ello hay que salvar almas, precisamente para que los adversarios conozcan de la verdad y accedan a la salvación. La maldad no necesita que alguien la adopte, porque ella viene incluida en nuestro código genético. La basura genética que heredamos es la maldad. Nos hacemos daño de muchas maneras, y eso es maldad. Hacemos daño a otros, y eso es maldad. Tus intensiones son buenas, pero mejor las pules. Animo.
FGuttmann.