Respuesta a: La rebelión de Satán

#5354
Félix Guttmann
Moderador

Jesús Lozada:

Mientras no despedaces o no desatiendas la información religiosa que tengas con respecto de la «Biblia», no te será viable comprender esa información que nos aporta ese compendio de libros, que algo ni pizca tiene de religiosa esa información.

¿Qué de complicado tiene visualizar ese encuentro trascendental de dos seres «semejantes» en todo sentido y orden?

Jesús es hombre, como Satán también lo es.

Tenía que darse ese encuentro algún día de esos días, porque el HIJO del HOMBRE, representado por el HIJO unigénito y primogénito del Creador, había de ser engendrado y nacer en la tierra que fue para ello elegida de entre innumerables moradas existentes en la creación del Padre, porque estaba «ya destinado desde antes de la fundación del mundo», pero por las razones ocasionadas por esa rebelión, fue «manifestado en los postreros tiempos por amor de vosotros», explicó Pedro (1Pe 1:20 R60).

Satán dudó que su «HERMANO MAYOR» estuviera frente a si ese día, porque evitó durante siglos que eso aconteciera: el engendramiento, nacimiento y el inicio de la misión de Jesús contra por él delante de su imperio, por eso al ser llevado Jesús a ese «desierto» o lugar del universo ausente de presencia de ambas partes, de los hijos del reino de los cielos como del imperio de Satán, le cuestionó diciéndole: «Si eres el Hijo de Dios (…).

—————De ninguna manera en alguna de sus respuestas a Satán se refirió a si mismo Jesús.

Después Satán llevó a Jesús a ese «monte muy alto» (su gobierno o imperio), y desde allí le mostró a Jesús todos los reinos del mundo bajo su regencia, y la gloria o esplendor de ellos.

FGuttmann.