Respuesta a: ¿Qué es la salvación?

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Félix Guttmann
Moderador

Hola MARY (!), esposa de CARLOS.

Qué bueno que participes con tus inquietudes.

En cuanto a esa “oración” de “fe” mediante la cual supuestamente la persona recibe a Cristo en su corazón, a la luz de ROM10:9.

Tres asuntos son necesarios aclarar, el primero tiene que ver con lo que entendemos como «oración» y el segundo con la FE y el tercero con «recibir» a Cristo precisamente en el «corazón».

(1) Una «oración» es una conversación.

(2) El vocablo griego FE trae a colación la palabra hebrea «Emuná» que significa ‘FIRMEZA’ con respecto de algo que ha visto o visualizado en la mente una persona; ello produce una inquebrantable certeza de lo que espera según lo visualizado, y en esa vía produce también una convicción irrefutable sustentada en lo que no se ve aún (Heb. 11:1).

(3) El verbo «recibir» tiene más de una explicación, pero esencialmente es tomar algo.

Si sumamos esas aclaraciones, tenemos que para «recibir» a Cristo, precisamente en el corazón, es necesario -primeramente- ser conscientes de ese hecho y luego conversar con esa persona.

Pablo a los creyentes de Roma (Rom. 10:9-11) les escribió que ————–serían salvos———- solo si confesaban con sus bocas que Jesús era el Señor, y si creían en su corazón que Dios le levantó de los muertos.

Les explicó, además que «con el corazón se cree para justicia, pero con la boca se confiesa para salvación».

Confesar con la boca algo implica explicar en su apropiada dimensión lo que se comprende, así mismo el creer en el corazón esa realidad, para el caso, que Dios a Jesús le levantó de los muertos, implica conocer del hecho.

El resultado de esa visualización, «con el corazón se cree para justicia, pero con la boca se confiesa para salvación».

Para que una persona explique que Jesús es el Señor, debe primero saber en qué consiste ese «señorío» y de cara a quien hay que resaltarlo.

Les resaltó que la Escritura dice que «Todo aquel que en él creyere, no será avergonzado.»

No ajusta entonces esa “oración” de “fe”, porque para que una persona reciba a Cristo en su corazón, debe antes saber en qué consiste ese hecho.

No afina tampoco que por el solo hecho de que la persona haga esa supuesta oración esta se considere una «confesión» y muco menos para que le sean perdonados sus pecados.

Ello no ajusta en ese evento cuando a personas se les comparte por vez primera la palabra, a menos que se les dedique el tiempo suficiente como para que lleguen a comprender ese mensaje.

Nadie entrega a nadie a CRISTO, y menos mediante esa oracion de ROM 10:9.

La persona debe llegar sola a los pies del Rey y Señor, por su consciencia y corazón, no por influencias sentimentaloides con tintes de espiritualidad.

En cuanto al hablar en lenguas (don), ello es evidente cuando gentes hablan idiomas sin previo estudio y si se trata de idiomas de los mensajeros, que se evidencia lo prolifero de esas lenguas y no meras repeticiones que a nadie edifica.

Es claro que muchos son los payasos que logran impresionar a los incautos aparentando hablar en lenguas que no son idiomas.

Estos se engañan a si mismos por lograr protagonismo.

FGuttmann