Respuesta a: ¿Qué es la salvación?

#6238
Félix Guttmann
Moderador

Carlos:

Efesios 1 no inicia en el versículo cuatro. Es un craso error desfragmentar una información contextual y para el caso lo conveniente y justo es conocer el contexto de ese escrito. Pablo inicia su carta a los creyentes de esa ciudad honrando al Padre y al Señor Jesucristo, resaltando que el Padre a «ellos» —- «los bendijo con toda bendición espiritual en los lugares celestiales», por la causa de «Cristo», ello en conformidad a que a «ellos» los escogió («nos escogió») en él «antes de la fundación del mundo», con el objetivo que les describe. para que fuesen santos y sin mancha delante de él, en amor habiéndolos —a «ellos»—predestinado para ser adoptados hijos suyos por medio de Jesucristo, según el puro afecto de su voluntad, para alabanza de la gloria de su gracia, con la cual nos hizo aceptos en el Amado, en quien tenemos redención por su sangre, el perdón de pecados según las riquezas de su gracia, que hizo sobreabundar para «con nosotros en toda sabiduría e inteligencia», «dándonos» a conocer el misterio de su voluntad, según su beneplácito, el cual se había propuesto en sí mismo (…). En él asimismo «tuvimos herencia, habiendo sido predestinados» conforme al propósito del que hace todas las cosas según el designio de su voluntad, a fin de que seamos para alabanza de su gloria, «nosotros» los que «primeramente esperábamos en Cristo». En él ————también vosotros———, habiendo oído la palabra de verdad, el evangelio de vuestra salvación, y habiendo creído en él, fuisteis sellados con el Espíritu Santo de la promesa, que es las arras de nuestra herencia hasta la redención de la posesión adquirida, para alabanza de su gloria» (Ef.1:3-14 R60).

Las cosas tienen un orden y con más razón las que proceden del Creador. Para el caso Pablo resalta que el Padre a «ellos» —- «los bendijo con toda bendición espiritual en los lugares celestiales», por la causa de «Cristo». «Ellos» son aquellos elegidos y escogidos desde Abraham para traer esa «promesa». El Altísimo, a «ellos» los escogió, por ello lo escrieb Pablo bien claro: «nos escogió» en él desde «antes de la fundación del mundo», con el objetivo que les describe: «para que fuesen sanos y sin mancha delante de él, en amor habiéndolos —a «ellos»—predestinado para ser adoptados hijos suyos por medio de Jesucristo, (…) con la cual los hizo aceptos por causa de Jesús, por quien ya ellos tienen «redención por su sangre» y «el perdón de pecados según las riquezas de su gracia, que hizo sobreabundar para con ellos («con nosotros») en ———-«toda sabiduría e inteligencia», que obviamente no tienen todos los creyentes en Cristo, «dándoles» a conocer lo que los creyentes desconocen, «el misterio de su voluntad» (…). En él asimismo ellos «tuvieron herencia, habiendo sido predestinados» conforme al propósito del que hace todas las cosas según el designio de su voluntad, a fin de que sean para alabanza de su gloria. ¿Quiénes? Bien lo dice Pablo: «nosotros» los que «primeramente esperábamos en Cristo«. ¿Quiénes primeramente esperaban a El Enviado» (Gen. 49.10) o el «Mesías»?
Por eso ahora «en él ————también vosotros———, todos los seguidores de Jesús, habiendo oído la palabra de verdad, la buena noticia de ———–su salvación———, y ———–habiendo creído en él——-, «fuisteis sellados con el Viento Santo…. el de la «promesa», que hace de «arras» de nuestra herencia———– hasta————- que sea una experiencia latente esa «redención de la posesión adquirida» —-(¿cuál posesión adquirieron quiénes?)————para alabanza de su gloria».

En relación a Ro. 8.28: «Y sabemos que a los que aman a Dios, todas las cosas les ayudan a bien». Pablo, ¿hizo referencia a todos los que dicen amara a Dios»? No, bien claro lo especificó agregando: «esto es, (solamente) a los que conforme a su propósito son llamados«.
«Porque a los que antes conoció…. (¿a quiénes conoció ANTES»?) (Ro.11), ————«también los predestinó para que fuesen hechos conformes a la imagen de su Hijo«. ¿Para qué¿ «para que él (Jesús) sea el primogénito entre muchos hermanos
«Y (solamente) a los que predestinó, ————–a éstos también llamó———-; y a los que llamó, a éstos también justificó;——— y a los que justificó, a éstos también glorificó.» Ya los glorificó (!) o «reconoció». (Rom 8:28-30 R60).

Mat. 35.34 no existe.

La predestinación, como su nombre lo indica, es pre destinar algo o a alguien para algo. Un hijo de un rey, antes de nacer, está pre destinado a reemplazar a su padre. Esa normativa real no tiene en cuenta si el que ha de nacer será o no sano o capacitado para esa herencia y responsabilidad. De parte del plan del Altísimo las pre destinaciones estipuladas para esos casos específicos están presupuestadas con miles de años de anticipación, y no señalan a personas que ni han nacido porque sus generaciones ni se han dado. Una sociedad bien puede determinar hacer una fábrica y predestinan cargos y responsabilidades pero no necesariamente señalan quiénes serán los empleados de sus oficinas ni los conductores o los de seguridad. Muchos serán los llamados a ocupar esos puestos, pero serán pocos los escogidos, los que pasen las pruebas y entrevistas.

En el plan del Altísimo los hay predestinados sin tener garantías que cumplirán,así como los hay elegidos, sin tampoco tener garantías que cumplirán y los hay escogidos, sin tener garantías que cumplirán.

Quien llamamos «Satán» o «La serpiente» o «El Enemigo», o «El amo de las moscas», fue pre destinado para ser la mano derecha de Jesús y falló. Adan y su pareja fueron el resultado de una «formación», previa «hechura» y «creación» específica y fallaron. Sansón fue «predestinado» para una misión y falló y tuvo que suicidarse con la ayuda de «Dios». Juan el «bautista» también fue pre destinado para un objetivo y falló, y eso le costó su cabeza. Una persona puede ser «pre destinada» para hacer una misión y para ello elegida y formada, capacitada e instruida para una misión y no hay garantía que sacará adelante la misión que se le advirtió que tendría que hacer. Jesús pudo haber fallado. Tres veces, entristecido y angustiado «hasta la muerte», oró al padre a ver si era posible no pasar por esa crucifixión, incluso le asistió un mensajero del cielo para fortalecerle. Y estando en agonía, oraba más intensamente; y era su sudor como grandes gotas de sangre que caían hasta la tierra» (Luc. 22:41-44; Mar 14:32-39; Heb. 2.18; 5.8.10-11).

Si hemos de buscar primeramente el reino de los cielos y su justicia, no esperemos que allí esté asentada la injusticia, por tanto no es justo, si de eso se tratara, que «Dios» haya predestinado a cierta gente para que se perdiesen y a otros para que se salvasen, a menos que hablemos de otro «Dios», porque el Padre de Jesús no envió a su hijo por los justos y si ese «Dios» pretendiera que unos se perdiesen, ¿para qué necesita a Satán? ¿Luego no quiere «Dios» que todos los hombres se salven y conozcan de la verdad»?

¿Para qué necesita «Dios» de un juicio si al predestinar a alguien para que se pierda ya le hizo juicio de condenación desde antes de haber nacido?

Con amigos así, ¿para qué queremos enemigos?

Si «Dios» predestina a cierta gente para que se pierda y a otros para que se salven, entonces Satán queda exonerado de todo, y por derecho propio está salvo.

FGuttmann.