Reply To: Dos lugares en una misma dimensión

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Félix Guttmann
Moderador

Xavier24:

Lo importante es que seas consciente de tu realidad, sin importarte la opinión de los demás. Nadie está en tus zapatos ni nadie querrá estarlo.

Importante también que creas lo que informó Jesús, que existen esos dos lugares en la misma dimensión donde siguen viviendo los que abandonan sus cuerpos carnales, corruptos.

No es para desestimar tu situación y menos de cara a lo que ahora comprendes y a lo que deseas, ser felíz, no siendo gay.

Es comprensible y admirable la lucha que tienes contigo mismo, por ello no aceptes de nadie un rechazo.

No dejes de ser sincero contigo mismo, aunque no lo seas para los que son incapaces de comprenderte.

Definitivamente, tu situación no es envidiable, pero puede ser manejable, la puedes ir acoplando a la voluntad del Padre.

No se trata de «cambiar tu sexualidad», solo de encauzarla como quieres, considerando todo lo que has pasado, sufrido y comprendes.

Entiendo que quieres ser felíz y que eres consciente que no lo lograrás siendo gay, entonces no tienes otra alternativa que luchar por ser felíz.

Gánate esa felicidad apoyándote en tu consciencia, con base en tus experiencias y en lo que has comprendido.

Puedes, por ejemplo, experimentar tu muerte en esta vida «naciendo de nuevo» siguiendo a Jesús.

Desde luego que no te será fácil ese desafío, ese «nacer de nuevo», porque será un «nacer» bajo los parámetros de la persona que seguirás, Jesús, quien te requerirá, con suma comprensión y amor, «dominio propio».

Aunque te acuda el ‘viento santo’, siempre dependerá de tí ese «dominio propio». Insisto en que no te será fácil lograr ese «dominio propio», pero te hará sentir diferente, dichoso, cada vez que lo consigas, porque te sentirás felíz rechazando lo que al momento te vence, tener sexo con otro hombre.

El Señor Jesús te dará palmaditas en tus hombros cada vez que venzas y cada vez él podrá abogar ante el Padre por ti.

«Bienaventurado el varón que soporta la tentación; porque cuando haya resistido la prueba, recibirá la corona de vida, que Dios ha prometido a los que le aman» (Sant. 1:12-15).

Insiste en rechazar lo que sabes que debes rechazar.

Podrías llegar a ayudar a otros que están en tu misma situación.

Animos! Pelea por esa felicidad y por la vida eterna con Jesús.

Vale la pena … tú lo has comprendido.

FGuttmann.