Reply To: El nombre de Dios

#11531
Félix Guttmann
Moderador

Emilio y Larisa:

Un nombre o una fonética específica identifican a una persona o a varias, a una entidad o a un corporativo.
La voz «Dios» suele identificar a un ser ‘superior’ y tiene su plural, ‘dioses’. Todas las religiones se sustentan en su ‘dios’ o ‘dioses’ o seres ‘superiores’.
En la inconmensurable creación existen innumerables vivientes del código genético ADAM u HOMBRE. Todos, excepto los que siguen a Satán, reconocen a su Creador bajo un solo ‘nombre’ o fonética: PADRE.

Por causa de la rebelión del ‘querub’ resaltaron las personas que se le opusieron, como el ‘antiguo de días’, magno monarca en ese organigrama piramidal conformado por innumerables reyes. Ese monarca representa en ese organigrama al PADRE, porque el Creador es invisible, es amor, es decir, no comparable a ningún código genético. Ese personaje es identificado entre los hebreos como el UNO. Los egipcios, por ejemplo, también llamaron UNO a su magno ‘dios’ a quien identificaron como ‘RA’. Los antiguos romanos creían en un solo ‘dios’ a quien llamaban ‘Numen’.

Por causa de la rebelión también resaltaron otros veinticuatro monarcas, de los treinta y uno que fueron tentados por el ‘querub’ para hacer tolda aparte en la creación. En hebreo son llamados ‘ha elohím’, voz plural de ‘Eloah’, traducida como ‘Dios’ en los idiomas dependientes o influenciados por el griego.

Los antiguos que menciona la ‘Biblia’ como Adam, Hevah, Caín y Hebel conocieron a ‘Elohím’ y a Yehovah, mientras que los hebreos y los israelitas conocieron de UNO por el nombre que se les dio a conocer: ‘Yehovah’ a cambio de ‘RA’ y supieron de los ‘elohím’ a quienes mencionan en sus historias.

El ‘antiguo de días’ (traducido como el ‘anciano de días’) recibió en su trono a cuatro vivientes, cada uno representante de las razas comprometidas directamente con esa rebelión, procedentes del reino de los cielos, enviados para enfrentar bélicamente al imperio del ‘querub’, conformado este por quien llamamos ‘Satán’ y por siete de los treinta y un monarca tentados.

Bajo la autoridad de esos cuatro vivientes hay millones de mensajeros procedentes de los veinticuatro planetas afectados y ese colectivo está bajo la autoridad de UNO para enfrentársele al imperio de Satán bélicamente. Esa agrupación se identifica como ‘Yehovah’, fonética o nombre que significa ‘varón de guerra’ (Ex. 15.3). Cada consonante de ese nombre: YHVH es la letra inicial de cada una de las cuatro razas comprometidas, pero no en idioma arameo ni hebreo.

Tanto ‘Yehovah’ como ‘Elohím’ acometieron obras en este planeta de manera directa hasta los días del profeta Malaquías, luego dejaron que los ‘tiempos de los gentiles’ se desarrollaran por cuatrocientos años, que se cumplieron el día del engendramiento del HIJO del HOMBRE o representante del código genético ADAM u HOMBRE.

Durante esos años cuatrocientos años ni Yehovah ni Elohím se vieron en tierra de Judea. Los llaman los ‘años del silencio’.

Lo que llaman en hebreo ‘el Altísimo’ o en griego ‘Dios’ es al conjunto unido conformado por UNO, ‘Yehovah’, Elohím y el ‘Cuerpo de Cristo’.

Si sigues a Jesús podrás por Jesús conversar con su Padre, y también con Jesús mismo, porque el Padre envió a su Hijo y nadie accede al Padre sino es por medio de su Hijo y nadie llega al Hijo si el Padre no se lo entrega.

Jesús vino a darnos a conocer al Padre.

«Acerquémonos, pues, confiadamente al trono de la gracia», al ‘Altísimo’, «para alcanzar misericordia y hallar gracia para el oportuno socorro» (Heb 4:16 R60) y «teniendo libertad para entrar en el Lugar Santísimo por la sangre de Jesucristo, por el camino nuevo y vivo que él nos abrió a través del velo, esto es, de su carne, y teniendo un gran sacerdote sobre la casa de Dios, acerquémonos (al Padre) con corazón sincero, en plena certidumbre de fe, purificados los corazones de mala conciencia, y lavados los cuerpos con agua pura» (Heb 10:19-22 R60).

FGuttmann.