Reply To: ¿Qué es vivir en santidad?

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Félix Guttmann
Moderador

Jesús Losada:

1) ¿ Que es vivir en santidad ? (Hebreos 12:14).

Lo primero es despejar esos vocablos que llevan tinta de religiosidad, como «santidad», porque se trata de «sanidad».

Vivir en sanidad o sanos es lo contrario a vivir insanos o sucios.

Fuimos engendrados sucios, es decir, contaminados. Hemos nacido en un mundo sucio, contaminado. Vivimos por lo tanto sucios, contaminados.

Para dejar de ser sucios es preciso ubicarnos.

Ya fuimos engendrados con suciedad genética, ello se nos traduce en enfermedades congénitas. Esas informaciones nos arrastran a una existencia efímera, mortal.

No obstante hemos nacido contaminados o sucios, ello no nos obliga a vivir acatando la suciedad del mundo.

Ciertamente no nos será viable vivir en este mundo plenamente limpios o ajenos a la suciedad que como una alfombra se extiende sobre la humanidad, pero si podemos HUIR o desatender aquella suciedad de este mundo que no es imprescindible.

Pablo fue al respecto explícito cuando escribió a los creyentes de Corinto, en cuanto a que huyeran de la ‘fornicación’ o corrupción, porque «cualquier otra transgresión que el hombre cometa, está fuera del cuerpo; mas el que fornica (que motiva la corrupción), contra su propio cuerpo peca».

«¿O ignoráis que vuestro cuerpo es templo del viento sano, el cual está en vosotros, el cual tenéis de Dios, y que no sois vuestros? Porque habéis sido comprados por precio; reconoced, pues, a Dios en vuestro cuerpo y en vuestro viento, los cuales son de Dios» (1Co 6:18-20).

La sanidad del seguidor de Jesús debe emanar de su ser íntimo a causa de la información que tiene de la verdad y de servir a Jesús.

Santiago, el hermano de sangre de Jesús, lo dijo de otra manera: «¿Acaso alguna fuente echa por una misma abertura agua dulce y amarga? Hermanos míos, ¿puede acaso la higuera producir aceitunas, o la vid higos? Así también ninguna fuente puede dar agua salada y dulce. ¿Quién es sabio y entendido entre vosotros? Muestre ———-por la buena conducta———- sus obras en sabia mansedumbre. Pero si tenéis ———celos amargos y contención en vuestro corazón———, no os jactéis, ni mintáis contra la verdad; porque esta sabiduría no es la que desciende de lo alto, sino terrenal, animal, diabólica. Porque donde hay ————celos y contención———-, allí hay perturbación y toda obra perversa. Pero la sabiduría que es de lo alto es primeramente pura, después pacífica, amable, benigna, llena de misericordia y de buenos frutos, sin incertidumbre ni hipocresía. Y el fruto de justicia se siembra en paz para aquellos que hacen la paz» (Jam 3:11-1).

Lo que al respecto debe hacer el creyente en Jesús es dejar a un lado sus celos amargos y la contención que haya en su corazón y luego de conocer la verdad seguir a Jesús y para seguir a Jesús debe ser sano o ajeno a la corrupción.

Dejar de beber o de ir a fiestas es relativo porque Jesús bebió vino, no jugo de uvas, y asistió a fiestas. El primer milagro de Jesús fue el convertir agua en excelente vino, no jugo de uvas, y lo hizo en una fiesta o festejo, esas bodas.

La corrupción no está afincada en beber alcohol, cuando está el consumir cocaina, por ejemplo.

Lo que el seguidor de Jesús deje de hacer insano no cambiará el sistema del mundo manejado por Satán.

2) Se puede y se debe ser sano aún «estando rodeado de amigos/amigas de estudios, compañeros y familiares tentadores en lo de beber, fiestas, y otros en deportes y cualquier cosa pero que no son temas de arriba, y que no conocen la Informacion cuatridimensional que sabes como la del Bereshit y el Apocalipsis y otros pasajes», porque siete mil millones de personas que conforman este mundo actualmente no son tus amigos/amigas de estudios, compañeros y familiares.

En sus 33 años Jesús fue testigo de miles de muertes por crucifixión, de corrupción religiosa y política de los suyos, de los romanos, de los de mentalidad griega, y no se inmiscuyó en ello. El vino a cumplir con su misión y lo logró, siendo sano en medio de la corrupción que le rodeaba.

Los seguidores y enviados de Jesús fueron sanos en medio de un mundo no diferente del actual. No vivieron gestando maldad.

Ni «Dios» ni en el reino de los cielos desconocen la realidad del humano mortal ni de este mundo.

No gestemos maldad ni en nuestro ser íntimo ni exteriormente.

FGuttmann.