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  • Frederick Guttmann ha escrito una nueva entrada, El Misterio del Matrimonio hace 6 años, 1 mes

    MiniaturaEl Misterio del Matrimonio

    Un tema que se ha tergiversado mucho y que poco se entiende es el Misterio del Matrimonio, su raíz, significado, simbolismo y propiedad. En lengua hebrea, Gén. 2:23 señala: «Y dijo el […]

    • Hola Kary,
      Me llamo Frederick, quien publicó este artículo.

      La sexualidad de los “órganos” de reproducción no representan la sexualidad realmente. El cerebro del hombre y de la mujer son también diferentes, dado que la última raza humana (la nuestra actualmente) fue separada de su composición original, dejando en el cerebro femenino ciertos aspectos de la mente, y en el masculino otros, que antes eran uno solo. Estos dos son incompletos por sí mismos, así como también la separación hizo dependientes a los hombres-mujeres de un vínculo sexual (siendo que antes habían sido “uno”).

      Por eso entre los hebreos no existía el concepto occidental del griego Gámos o Gegamikósin, el Conubium en latín, que denominamos “matrimonio” en español. En hebreo se llamaban “Aishut”, dado que el varón es “Aish”, y la varona que fue sacada de él entonces fue “Aishah” (derivada del “Aish”). Por consiguiente, el concepto no se refería al tema burocrático que se impuso en el Sinaí, sino a volver a ser “uno” a través de la relación sexual, donde, no sólo se unen en carne, sino en mente. Ese es el concepto de la “Cámara Nupcial” a la que se refería el apóstol Felipe, y que es imagen de cómo la verdadera unión con Cristo es tener su “misma mente” (mente de Cristo) y su “misma carne” (su cuerpo, “cuerpo de Cristo”).

      El amor verdadero no es el pasional, sino el divino, y representa la Vida (por eso en hebreo amor es Ahab, que numéricamente es “8”, el número de la Vida). El amar no tiene qué ver directamente con estar con alguien todo el tiempo de vida en esta carne; eso es más bien relativo a que es un proceso de perfeccionamiento del Amor. Jesús nos enseña el verdadero Amor, pero la forma en que lo transmitió no fue solo oral sino práctico: con sacrificio, altruismo, ejemplo…

      De modo que el verdadero matrimonio no es un papel sino la unión en la cámara nupcial, es decir, la unión sexual. El Amor es el perfeccionamiento y complemento que vuelve al hombre-mujer a Vivir (porque el hombre y la mujer murieron después de haberse separado, dado que de no haberse separado no habrían muerto: la muerte es la separación).
      De modo que el amor pasional (en griego Eros) es solo relativo al sentimiento de atracción profunda y deseo, pero no es verdadero Amor. El Amor se entiende como Eros, Filio y Ágape, donde el Filio o “filial” es el cariño, aprecio y apego emocional hacia alguien, como con la familia o amigos puede ocurrir. El Amor Ágape es sufrido, entregado, paciente, respetuoso, tolerante, justo, atento… representa al Amor de Dios en nosotros, razón por la cual damos al necesitado, no esperando nada, sino por misericordia, es decir, “por amor”. En una relación se puede perder la paciencia, el amor erótico (de Eros, o pasional), el amor filial (crearse un desapego, desinterés y rechazo), la fe (no la espiritual, sino la esperanza y confianza en alguien, es decir, creer en ella), las cosas en común y muchas otras cuestiones, pero eso no tiene nada que ver con el Amor Ágape, pues quien tiene Amor Ágape no puede perderlo, pues este no se apaga en quien tiene al Espíritu Santo, porque el verdadero Amor es infundido por el Espíritu, no por la carne ni por la mente.

      La Unión es “unión” en toda regla, y evidentemente es ilógica la “re-unión” donde ya 2 fueron 1. Mejor es entonces quedarse solo, pues ya serían 3 o más de otro modo, toda vez que la otra persona dejó de estar cerca, pero no dejó de existir, ni dejó de haberse unido la naturaleza, esencia, fuerza vital y energía astral de ambos creando en ellos la Unión. Moisés no pretendía invalidar este hecho, pero la tozudez del hombre forzó al ángel a dar a Moisés norma para el pueblo donde se permitiese algo ilógico: el divorcio. Jesús explicó que realmente la única razón para esto sería el adulterio, porque entonces quien consiente en ello y se “re-une” a quien ya se unión con otro/a comete también adulterio, porque la esencia debe ser UNA, creada por dos individuos masculino y femenino, porque esto es imagen de Cristo y la Sabiduría, de donde todo el cosmos emanó, y a donde debe todo regresar.

      Bendiciones!